domingo, 16 de agosto de 2020

Capítulo 3: A mí con esas.

El tío no se creía la ristra de tortas que le estaba dando aquel enmascarado. Él solo había robado una cartera del bolso de aquella mujer. Y tampoco había encontrado nada de valor. Así que vale que había robado pero no terminaba de entender por qué aquel tipo le estaba dando las del pulpo, por una simple cartera. Tras un rato y cuando parecía que por fin se había cansado de darle puñetazos levantó la cabeza y cómo pudo le preguntó que quién era.

—Soy el Superhéroe, idiota ¿no me reconoces?— contestó extrañado de la pregunta el enmascarado.

El ladrón le miró perplejo y tras unos instantes le espetó —¿Qué leches de superhéroe? Pero si lo único que llevas es un antifaz. No me dirás que ese vaquero y la camiseta del carrefour son parte de tu atuendo. Todo superhéroe que se precie debe llevar un traje adecuado, con capa y los calzoncillos por fuera…— y se rio de su propia gracia al tiempo que tosía por el esfuerzo.

El Superhéroe se quedó sin palabras. Tras un momento de duda le dijo que había tenido un problemilla con la lavadora, y que había estropeado el traje y que la paga del paro no le daba para más y… En ese momento se dio cuenta que estaba dando unas explicaciones innecesarias. Así que dio por zanjada la conversación con el ladronzuelo soltándole otro guantazo que le dejó inconsciente al tiempo que murmuró —Toma capa y toma calzoncillos ¡Gilipollas!